Las alertas de los trastornos de alimentación

 

Alertas de los trastornos de alimentación

Este es el último artículo de una serie de varios en los que estábamos intentando dar claves a los padres o familiares de personas que puedan padecer un trastorno alimentario. En anteriores artículos en los que hablábamos de varios temas entre ellos la negación propia de los trastornos y sus síntomas alimentarios. Estas son algunas de las alarmas de los trastornos de alimentación, ahora vamos a terminar de verlas.

En este artículo vamos a hablar del resto de síntomas que nos pueden dar la voz de alarma de que algo no va bien.

Estas con las alertas de los trastornos de alimentación:

El peso, las mas evidente de las alertas de los trastornos de alimentación.

Perdida injustificada de peso.

La pérdida suele ser rápida y acusada, no hablamos de un par de kilos y ya está, es una bajada de peso que normalmente es evidente y en algunas ocasiones no se estabiliza, es decir siguen perdiendo. Ante esta pérdida de peso no hay justificación, es decir no se da en el transcurso de una enfermedad por ejemplo.

También lo que puede ocurrir es que se dé un parón en el aumento del peso, esto ocurre evidentemente en niños y adolescentes, que se encuentran en desarrollo.

Miedo exagerado al sobrepeso.

Lo pueden verbalizar tal cual, o mediante una preocupación constante por el peso, por saber si están engordando. Hay ocasiones que incluso preguntan a la gente que está a su alrededor si las ven más gordas incluso cuando están bajando peso.

La menstruación.

Este síntoma está perdiendo importancia, ya que no es imprescindible que se de algún síntoma en la menstruación para padecer un trastornos de alimentación.

En la anorexia cuando se produce un bajo peso y el cuerpo no tiene la suficiente grasa corporal deja de menstruar, esto ocurre principalmente en la anorexia que es en el que se produce un bajo peso. En la bulimia es más habitual que se produzca unas menstruaciones muy irregulares.

La Imagen corporal.

Distorsión de la imagen corporal.

La distorsión de la imagen corporal es uno de los retos de la enfermedad, ya que ellas al mirar al espejo distorsionan su cuerpo y se ven más gordas de lo que están, lo que las lleva a restringir aún más alimentos. A más bajo peso mayor es la distorsión, llegándose a ver incluso obesas cuando en realidad tienen un peso bastante inferior al que deberían tener.

Suelen esconder el cuerpo.

A causa de esta distorsión, esconden el cuerpo con ropa ancha, evitan bañadores o cualquier prende que muestre su cuerpo.

Comprobación del peso constante.

Suelen mirarse al espejo, comprobando si han engordado o no, se pesan compulsivamente, comprueban el contorno de alguna parte de su cuerpo, etc. Suele ser una comprobación excesiva, se pueden pesar muchísimas veces en un día, el comportamiento es compulsivo.

El comportamiento.

Disminución de las relaciones sociales.

Aumento de las horas de estudio

Hiperactividad.

Andar horas, miedo a sentarse, hacer ejercicio de manera compulsiva, no parar, suelen  realizar múltiples conductas para impedir coger peso.

Dificultad para concentrarse.

Las emociones

Se da un cambio notable en ellas, es una de las cosas que más notan los familiares, cambian ya que esta irascibles, con cambios de humor, más agresivas de lo normal. Tienen un bajo estado ánimo. Su humor y estado de ánimo es muy diferente al que solía ser, de ser niñas alegres pasan a ser niñas enfadadas y tristes.

Estos son las alertas de los trastornos de alimentación que nos deben poner soluciones, eso sí tenemos que tener en cuenta que se deben dar unas cuantas, una de manera aislada no sería suficiente.

Si tienes sospechas de que alguien de tu entorno padece un TCA no dudes en consultar un profesional de la salud. Cuanto antes se pille el trastorno mas fácil sera tratarlo.

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