Aprendiendo a reubicar a los demás

 

amigos

 

En ocasiones, nos encontramos ante situaciones repetitivas que nos resulta difícil resolver y que además nos hacen daño, acerca de la relación de personas cercanas.

Me explicaré un poco mejor, muchas veces esperamos una reacción o comportamiento por parte de amigos o familiares que no llega a ocurrir, provocando un gran conflicto en nuestro interior y que nos genera gran malestar.

 

Pedimos atención, cariño, un comportamiento cercano, vamos, que demuestren que somos importantes para ellos al igual que ellos lo son para nosotros. No pretendemos la totalidad de su día o ser su epicentro, pero sí que su actitud sea la misma que era con anterioridad o la que esperamos que sea según nos comportamos nosotros. Pero,  ¿por qué sufro tanto con esta situación?, ¿por qué se comporta así?, ¿por qué ha cambiado?

 

En primer lugar, es importante conocer qué persona tenemos delante, si es alguien que nos aporta, que nos suma y si es una relación que queremos mantener. Ya que por el contrario, si se trata de una persona o relación tóxica que únicamente nos lleva a sufrir, no nos da nada, al contrario, nos quita, nos resta…, debemos pararnos en este punto, y alejarlo o apartarlo de nuestra vida.

 

Teniendo claro que se trata de una relación que quiero mantener (aunque esté desgastada y la relación no sea la misma), debo ser consciente y analizar qué medida estoy utilizando, qué significa para mí la amistad y la no amistad (u otro tipo de relación) y si estoy siendo un poco extremista. Vamos a centrarnos en la amistad, ¿espero demasiado de todos mis amigos?, ¿si no cumplen con lo que busco, intento apartarlos?, ¿intento dar constantemente una explicación a su comportamiento?, ¿me autoculpo o responsabilizo del cambio de la relación? Todas estas preguntas nos atormentan constantemente haciéndonos mucho daño, ya que nos cuesta eliminarlas de nuestra cabeza.

 

No podemos obligar a cambiar a los demás, pero sí podemos hacer un pequeño cambio nosotros mismos, empezando por reconocer que los demás en muchas ocasiones no van a responder como necesitamos y no por ello debemos alejarlos de nuestra vida. Conociendo cómo es la otra persona, cómo ha respondido en ocasiones anteriores y cual es su actitud en la actualidad, la mejor solución para no seguir haciéndonos daño es reubicar a esa persona en nuestra vida.

 

¿Qué queremos decir con reubicar a esa persona?

Nos referimos a quedarnos con aquello positivo que nos aporta, sabiendo que en determinadas ocasiones no va a estar. Eso tampoco significa que deje de ser nuestro amigo, sino que se trata de esa persona con la que puedo hacer muchas cosas divertidas, puedo contar para determinadas cosas, pero teniendo en cuenta que en el momento importante quizá no esté o no me demuestre lo que significo para él. Sigue siendo alguien del círculo, alguien importante, pero conociendo las limitaciones de la relación, aquello que no me va a aportar y por el contrario, qué aspectos son beneficiarios.

 

De esta manera será una relación positiva y de la que disfrutaré, eliminando esas perspectivas que nunca se cumplían y el sufrimiento que anteriormente provocaba.

 

Nerea Barrachina Plaza

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