Aquello que es importante para mí

 

importante

 

 

¿Qué es importante para mí?, ¿cuánto de importante?,¿qué me preocupa o me hace feliz? Cada persona somos diferentes de la que tenemos al lado, y por tanto, distintos a los demás, así que nuestra “escalera” de importancia no va a ser la misma.

 

¿Qué queremos decir? Lo que es importante o prioritario para nosotros, la mayoría de las veces no lo será para los demás, no lo compartirán con nosotros. En algunos casos se alegrarán o lo celebrarán, pero en otros no será así, no responderán de la manera que esperamos. Como consecuencia, acabamos sufriendo, enfadándonos, ocasionándonos esta situación malestar e incluso perjudicando esa relación.

 

¿Por lo tanto esa persona ya no es para nosotros alguien importante o cercano?, ¿esto significa que tenemos que romper la relación? Lo verdaderamente importante es cómo aprender a gestionar estas situaciones para que no nos provoque malestar y no nos haga daño. La decisión que tomemos con respecto a la relación la tendremos que llevar a cabo después de gestionar estas emociones, analizando lo ocurrido, nuestro vínculo hacia la persona y aquello que ha ocurrido.

 

Para aprender a manejar este malestar os dejamos una serie de pautas que esperamos que os sirvan de ayuda:

 

  • Tengo que aceptar que para los demás no sea importante, o al menos tanto como para mí. Sin que ello signifique que yo no sea importante, podemos tener una relación cercana y próxima pero no por ello compartir ciertas prioridades.

 

  • Eso no significa que la relación tenga que estropearse. Podemos ser buenos amigos/familiares/conocidos sabiendo que hay ciertos aspectos que os diferencian.

 

  • Si no lo acepto tendré unas expectativas respecto a cómo tienen que responder los demás, y cuando no sean cumplidas sentiremos que nos han fallado, que no nos aprecian.

 

  • ¿Por qué no expresar lo que sentimos? Quizá la otra persona desconoce lo importante que es para nosotros, o el motivo por el que no es importante para él. Preguntándoles sabremos qué piensan o sientes.

 

  • Es significativo conocer qué emociones nos suscita, por qué me enfada o me hace sentir triste. Ya que entonces conoceremos el motivo por el cual queremos compartirlo con esa persona en espacial, siendo conscientes de lo importante que es esa persona.

 

  • Al igual que tenemos que aceptar que para los demás nuestras preocupaciones o celebraciones puede que no sean igual de importantes, también ocurre al contrario. Y por ello no tenemos porqué sentirnos mal, tenemos derecho a que no sean prioridades para nosotros siempre que lo compartamos y lo expliquemos.

 

 

 

La base de una buena relación es el respeto, respeto por lo que es importante para uno mismo y para los demás

 

 

 

 

Nerea Barrachina

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