Derecho a cambiar de opinión

 

 

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Parece que en ocasiones se nos olvida hacer uso del derecho a cambiar de opinión. Sí, tenemos derecho a cambiar de opinión en cualquier momento y ante cualquier situación. Se trata de una norma social que es necesario utilizar para nuestro bienestar, aunque nos de miedo o consideremos a priori que pueda resultar perjudicial.

 

Tenemos la capacidad de poder expresarnos con las personas que nos rodean con total libertad, siempre que utilicemos una comunicación asertiva. Para mejorar nuestras relaciones y comunicación con los demás, debemos saber que existen los derechos asertivos y que son necesarios tener en cuenta y utilizarlos.

 

 

Como os hemos descubierto en el primer párrafo, queremos centrarnos en el derecho a cambiar de opinión. Para poder usar este derecho y no culpabilizarnos por ello, tenemos que tener en cuenta una serie de premisas:

 

  • Las situaciones y personas no se mantienen estáticas durante el tiempo. Las situaciones cambian de un día para otro y por ello también nuestros pensamientos acerca de ello. Puede que hoy me apetezca ir al cine el viernes, pero el jueves (tras una semana dura de trabajo), prefiera quedarme el viernes en casa descansando.

 

  • No tiene que existir un motivo lo suficientemente importante o justificable para cambiar de opinión. Puedo cambiar de opinión porque sí, sin más, sin que ocurra algo que me “obligue” a cambiar de criterio.

 

  • Mi cambio de opinión puede molestar a la otra persona y tengo que contar con ello, saber que puede ocurrir. Aunque la otra persona también tiene que comprender que puedo cambiar de opinión. Posteriormente puedo centrarme en solucionar el conflicto si lo hubiese, exponiendo mis argumentos por los cuales cambié de parecer.

 

  • Puedo dar la explicación que considere oportuna, con mayor o menor detalle de mi cambio de opinión. E incluso si no quiero dar ninguna explicación, no estoy obligado a ello.

 

Tienes derecho a cambiar de opinión ante cualquier situación o problema y no sentirte culpable por ello. ¡No te culpabilices y tampoco permitas que nadie lo haga!

 

 

 

 

 

Nerea Barrachina

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