Síntomas alimentarios de los TCA.

Sintomas alimentarios

 

Como ya sabemos uno de los criterios que nos hablan de un mejor pronóstico para los trastornos de alimentación es la detección precoz de estos. Por ello comenzamos hace unas semanas una serie de artículos dirigidos a los padres con el fin de que pudieras  identificar que conductas son las que nos pueden poner en alerta. Pues bien hoy  vamos a profundizar en los síntomas alimentarios, más comunes.

No podemos dejar de decir que una de estas conductas de manera aislada no significa que nuestro hijo tenga un trastorno de alimentación, no solo tenemos que fijarnos en si aparecen estas conductas, sino en si aparecen y con qué intensidad. La adolescencia es una época en que la importancia por el aspecto físico está muy marcada, por lo que no sería raro encontrar adolescentes sanos que quieren adelgazar. Este tema profundizaremos en otros post.

Los Síntomas alimentarios serían los siguientes:

Dietas injustificadas.

No está justificada por ninguna enfermedad o problema, sino que empiezan a restringir alimento, o varían su forma de cocinar (sin aceite, no rebozados, fuera pan) sin razón aparente.

Comienzan a dejar de comer muchas cosas que comían y si se las intenta hacer comer esos alimentos se enfadan, se ponen nerviosas o incluso lloran.

Preocupación constante por la comida.

Los padres se pueden dar cuenta, cuando están constantemente preguntando que van a comer, como lo van a hacer, si han comido mucho, ect..

Es como si solo pensaran en la comida, no es algo que hayan hecho siempre, sino que de repente se empiezan a preocupar mucho por ello.

Interés exagerado por las recetas.

Es tal su obsesión con la comida que no es raro que se acerquen a ella cocinando mucho, haciendo diversas recetas. Depende del trastorno ante el que nos encontremos, puede que o prácticamente no se lo coman, o se coman cantidades muchos mayores a los que haría una persona sin trastorno en el mismo tiempo.

Prefieren comer solos.

Así nadie ve lo que comen ni como, por un lado evitan el control externo, y por otro nadie les ve comer, se ahorran la vergüenza, ya que para ellos comer es algo vergonzoso, algo que no deben hacer, algo que hacen mal.

Ponen excusas para no comer.

Desde excusas sencillas como, no tengo hambre, ya he comido, he quedado para comer, hasta otras mas complejas como dolor de tripa, que no las sienta bien la comida, ect…

Es algo habitual, sucede en muchas comidas.

Se saltan comidas.

Es habitual que dejen de hacer comidas, en ocasiones hacen una comida diaria o incluso se alimentan de líquido, esto ya cuando el trastorno está muy avanzado.

Pero saltarse comidas de forma continua es algo que nos debe poner en alerta.

Sentimiento de culpa tras la comida.

Si no lo explican de forma clara, puede que después de comer estén más irascibles o más triste.

Como hemos dicho antes para ellas comer es “hacerlo mal”.

Comportamiento alimenticio extraño.

  • Cortar mucho la comida, Trocitos muy muy pequeños.
  • Tardar muchísimo en comer.
  • Servir raciones muy pequeñas.
  • Comer en plato de postre poca cantidad.
  • Esconder la comida (por ejemplo en la servilleta tiran comida que no quieren comer).
  • Tirar comida.
  • Masticar mucho la comida.
  • Saltarse comida.

Irse al baño después de comer siempre.

Beber agua en exceso.

Bebe cantidades excesivas de agua, pueden llegar a los 6 litros de agua o más. No se deben beber mas de 2 litros de agua al dia, si ves que consume bastante mas de eso consulta con un especialista.

Cuando empecemos a notar estos síntomas alimentarios en nuestros hijo, cuando notemos un cambio en sus conductas alimentarias, debemos ponernos alerta. Cuanto antes busquemos ayuda, mucho mas fácil es tratar el problema. Si tienes dudas contacta con un especialista de la salud mental, que pueda orientarte.

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